Uncategorized

así eres a tus 11 meses

Querido Cachorro,

Ya tienes once meses, cada vez eres menos bebé y más niño… salvo cuando te pongo tu pijamita de terciopelo y vuelvo a ver ese diminuto ser que nació hace ya casi un añito…

Ya andas muy muy bien, ¡hasta corres cuando quieres escaparte de mí para que no te ponga el pañal! Ya apenas gateas, hay días que ni lo intentas ¡Has descubierto un nuevo mundo desde que sabes andar!

Te agachas a coger algo y te levantas sin caerte ni sujetarte, y puedes pasarte mucho tiempo en cuclillas jugando sin perder el equilibrio.

No paras de lanzar cosas por los aires, y destrozas rollos de papel, cuadernos y revistas sin remordimiento… También tienes días que “muerdes”, si si con tus dientecitos vienes y nos muerdes en la pierna, en el hombro o donde sea… también los utilizas para ponerte de pie, si estás al lado del sofá y tienes un juguete en cada mano muerdes el sofá para ponerte de pié ( si no lo veo no lo creo).

¡Cuando te voy a dar un besito me abres la boca para que te lo de y me sonríes! ¡ te ríes a carcajadas cuando hacemos pedorretas y vailamos un vals tu y yo juntos!

Te pasas el día de aquí para allí, llevando tus juguetes de un lado para otro, vaciando cajones y abriendo armarios. ¡Te estás volviendo un pequeño fiera!

Te dedicas a “aporrear” las puertas con tu pompero, con el cargador del móvil, y a pasearte por casa con tus  cajas de cartón.

Ya sabes perfectamente cuales son tus cuentos favoritos, vas a por ellos y te sientas en el suelo a pasar las hojas para ver los dibujos. Sobre todo te encanta el de ” La casa de Mickey Mouse”. Aunque a la televisión sigues sin hacerle caso.

Este mes has dejado de comer triturados. Desde hace tiempo comes entero, pero también tomabas purés. Has decidido que ya eres mayor, y la verdura, potajes, arroz, carne, pescado y demás te lo comes entero ¡ disfrutas tantísimo!

Hemos tenido dos semanas de vacaciones y nos lo hemos pasado genial a tu lado. No has variado horarios ni costumbres. Eres como un reloj y no te ha importado dormir en otra cama, ni comer fuera de casa. Te comportas fenomenal vayas donde vayas, en el viaje en coche te pasas 3-4 horas durmiendo.

En los restaurantes alucinan contigo, comes entrecote, merluza y croquetas a bocados, y no te quejas en toda la comida.

Eres muy muy social, te encanta que te hagan caso los desconocidos ( aunque a mi me pone de los nervios), salir corriendo detrás de las palomas y llevar arrastras el paraguas de mamá por toda la calle. La silla de paseo solo la tocamos para las siestas fuera de casa, ya que si vas despierto vas andando a todas partes. Y cuando te despiertas de la siesta tengo que bajarte rápidamente de ella porque si no intentas ponerte de pié en ella y te escurres hacia abajo para salirte.

Te estamos enseñando como bajarte del sofá y de la cama para que no te caigas…

¡Hemos visto tu sangre por primera vez! ¡me dio tanta pena! Vas corriendo a todas partes, y hay ocasiones que no me da tiempo de agarrarte antes de caerte, te caíste de frente y a pesar de poner tus manitas como siempre que te caes, ibas tan rápido que te diste en la boca y te abriste un poquitín el labio con los dientes…  no lloras ni así.

A parte de hacer la pinza con tus deditos perfectamente, decir adiós y dar palmadas,  creo que empiezas a signar cositas… empiezas a decir “uno” con tu dedito índice, practicando para tu primer cumpleaños que ya se acerca.

Cuando quieres llamarnos dices “aita” y “ama” con un tono diferente, y si no te hacemos caso gritas “aaaaaaaaaaaahhhhhhaaaaaa” a lo “tarzán”.

Once meses, once preciosos meses que llevamos disfrutando de tí, de tus ganas de conocer mundo, de tu alegría y miradas llenas de picardía.

Felices once meses precioso mío.

Te queremos con locura

 

Mamá

No Comments Found

Leave a Reply