Nuestro cachorro

Hoy soy una muñeca de trapo

Buenas tardes

No tenía preparado ningún post para hoy la verdad, pero Cachorro se acaba de quedar dormido y como si no tuviera nada que hacer me he puesto a escribir. Ya dirás esta pesada lleva una eternidad sin aparecer por aquí y ahora viene con penurias…

Lo siento, llevo días sin escribir, demasiados, con las ganas que tengo. Con la cantidad de ideas que me rondan la cabeza… pero me faltan tiempo y energía.

Por mucho que duerma sigo teniendo sueño, y el ritmo del día a día me pesa, me pesa más que la tripa de casi 7 meses que me acompaña día y noche.

A veces se me olvida que estoy embarazada, de verdad, y me duele admitirlo. Pero cuando me levanto por la mañana al mismo ritmo de siempre, suena el despertador, ducha, ropa,  recoger, despertar a Cachorro, desayunar, prepararlo y salir para el trabajo sin mirar atrás…. Solo de leerlo ya me canso.

Así me va, que cuando me doy cuenta tengo contracciones dolorosas, o me falta el aliento, o me da un mareo…

Todos los días me planteo levantarme antes, y así despertar a Cachorro antes y salir sin prisas, sin correr… pero es que tengo taaaanto sueño siempre que me parece una barbaridad.

Pero algo tengo que hacer porque si no no llego al 3 de junio 😉

Y sí, llevo días sin escribir y vengo a soltar sapos verdes por la boca. Porque hoy estoy muy cansada, mucho, y este rato que el peque duerme yo podría dormir, pero claro eso no lo decide una, lo deciden el cuerpo y sus hormonas alteradas.

Hoy me quedaría debajo de la manta y no saldría para nada, bueno al servicio tendría que ir, y no pocas veces… pero solo a eso.

Hoy estoy hecha un asquito.

Lo sé lo sé, el embarazo es un estado precioso… pero oye que yo también tengo días malos.

Tengo hambre, pero todo me sienta mal. Llevo unos días con una sensación de asco… tengo sueño pero no me duermo, más de lo mismo.

Para colmo llega ahora el invierno, a estas alturas del año. Pues ahora no me vienen nada bien ni el frío, ni la lluvia ni el viento señores, ¡que los abrigos no me cierran! Mira si podía haber hecho malo ya, y ahora llegar la primavera… pero no. Aquí nunca se sabe… oye que no es nada cómodo salir de casa con diez minutos para llegar al trabajo, con viento de frente, venga a llover sin parar, empujando una silla con 13kg de niño dentro que no quiere ir en silla…

¡Y además! Por aceras empinadas, que no sé quién las diseña o lo que sea pero mira, en el norte donde llueve tanto, ¿por qué no hacen aceras y puentes que no resbalen? ¿Por qué? ¿Por qué?

¡Parece una mala broma!

Más cosas…

A ver, los pantalones premamá… ¿por qué aprietan? No es problema de talla, porque de pierna no me aprietan, pero la goma o tela fantástica que recoge la tripa… ¡me molesta!

En el embarazo de Cachorro los últimos meses los pasé con vestidos y era la más feliz, a ver quien se atreve a salir ahora con vestidos… y estoy incomodísima con pantalones.

Me paso el día deseando que llegue la hora de irme a casa para ponerme mi pijama flojito…

Creo que ya me vale de quejas por hoy, me guardo alguna para otro día 😉

Días como hoy echo de menos tener alguna amiga cerca, alguien con quien tomarme un café o un zumo, lo que sea. Alguien con quien charlar, desahogarte, compartir risas y llantos… tengo a mi marido, pero ya nos entendemos :)

Espero que no te haya deprimido mucho el post de hoy, espero volver pronto, sacar algún hueco más a menudo para escribir porque me viene bien, me gusta y disfruto con ello.

Yo de momento hoy soy una muñeca de trapo.

¡Que seas muy feliz!

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